Los días posteriores a la transmisión de esa entrevista tan reveladora trajeron consigo una avalancha considerable de mensajes y correos electrónicos que comenzaron a llegar hacia la cuenta oficial de Emma, hacia las oficinas corporativas de Grupo Moretti, e incluso directamente hacia las redes sociales personales de ambos, provenientes de personas de todas partes del país e incluso del extranjero, genuinamente conmovidas por la honestidad tan cruda que habían compartido durante esa conversació