POV de JOSE
—El dinero no puede comprar una mesa en L'Aura, señor Vargas. Hay una lista de espera de seis meses —me había dicho el gerente del restaurante más exclusivo de Madrid hace dos horas por teléfono.
—No quiero comprar una mesa, imbécil. Quiero comprar tu hipoteca —le respondí antes de colgar.
Y funcionó. El dinero de los Vargas no compraba paciencia, pero compraba obediencia instantánea. Sentado en el sillón de terciopelo de la zona VIP del restaurante, encendí un cigarrillo, ignorando