POV de JOSE
Sin embargo, la soledad que antes me abrumaba y que intentaba disimular bajo capas de control absoluto y trabajo obsesivo, ya no se sentía como un vacío amenazante. Ahora era una quietud fecunda, un espacio de paz donde cada rincón guardaba la huella cálida de una visita que había reescrito por completo el sentido de mi existencia.
Dejé las llaves sobre la consola del recibidor, me quitó la chaqueta y caminé directamente hacia el gran ventanal del estudio. Desde allí, la vista del m