POV de NINA
Aquella tarde del viernes, mientras terminaba de firmar las últimas recetas pendientes en mi despacho, el teléfono móvil sobre el escritorio vibró con un mensaje corto de Theo: "Reunión en la consultora terminada antes de tiempo. Paso a buscar a Mateo al colegio y nos vemos directamente en casa para cerrar las maletas". Sonreí al leerlo, guardando la estilográfica en su estuche de piel con una sensación de profunda ligereza que hacía años me resultaba tan natural como respirar.
Cuan