POV de NINA
El cambio de estación en Madrid siempre traía consigo una atmósfera particular. Con la llegada de octubre, los árboles del Paseo de la Castellana comenzaron a teñirse de ocres y dorados, mientras la brisa fresca de la meseta invitaba a abrigarse con chaquetas ligeras y bufandas finas. En la clínica, el ritmo recuperó su habitual intensidad tras el paréntesis veraniego, con consultas matutinas llenas de pacientes y una agenda repleta de conferencias sobre salud preventiva comunitaria