POV de NINA
La seda de mi autoridad estaba intacta frente a los consejeros de la Castellana. Pero en mi mente analítica, una variable doméstica se negaba a cuadrar en el layout de la jornada.
—Carlos, despliega el mapa térmico de las habitaciones de la Moraleja —ordené, mi voz saliendo en un susurro sibilante, plano, que hizo que mi secretario detuviera el tecleo en el terminal secundario.
—Doctora De la Cruz... —la voz de Carlos a través del canal encriptado arrastró una duda pesada—. El siste