POV de JOSE
El pitido rítmico y monótono del monitor cardíaco era el único sonido que competía con el murmullo de la lluvia fina que volvía a castigar los cristales de la suite de cuidados intensivos del Hospital Ruber Internacional de Madrid. El olor a ozono, sábanas esterilizadas y metal limpio había reemplazado por completo el aroma a pólvora y coñac rancio del sótano de la Moraleja.
Abrí los ojos lentamente. La neblina de la morfina tardó varios segundos en disolverse, revelando un techo bl