El teléfono en el escritorio de Ciara vibró con un pitido mientras vibraba lentamente, sacando a Ciara de su reino. Estaba ocupada repasando la propuesta que la empresa había recibido en los últimos días, con toda su atención puesta en ella.
Dudó antes de levantar el auricular y colocarlo suavemente en su oreja izquierda. "Hola..." Ella pronunció perezosamente, su voz estaba seca y sin emoción.
"Hola, señora Ciara". La voz sonó contra su oído desde el auricular, era baja pero lo suficiente