Por Benicio
Ella se quedó quieta en un primer momento, creo que la tomé por sorpresa, luego me devolvió el beso y yo me perdí en un universo paralelo.
No puedo ni comenzar a explicar todo lo que estaba sintiendo.
Bajé mis manos, necesitaba sentir su piel.
Ella alzó sus manos y rodeó mi cuello, no sabía si estaba despierto en ese momento, su boca era…miel, amapolas, un licor que me emborrachaba.
-Es tremendo lo que me hacés sentir.
Le digo entre gemidos.
Ella estaba temblando en mis brazos.
-No