“Aún no has respondido mi pregunta.” Me eché hacia atrás ligeramente para estudiar su expresión. “No pareces tan emocionada como imaginé que estarías. No tenemos que ir ahí, sabes. Podemos elegir otro lugar.”
Levantó ambas manos para acariciar mi cara suavemente, sus ojos buscando los míos. “Eres increíble. Sería afortunada de ir a cualquier lugar contigo.” Pero incluso mientras lo decía, su rostro se mantuvo sombrío.
¿Qué diablos?
“¿Estás segura de que estás bien? Te ves… rara. ¿Tu papá dijo a