El punto de vista de Reina
Se me revolvía el estómago sin parar ante la probabilidad de que esto fuera todo. Un pozo sin fondo que nunca tendría fin. Me pasé una mano casi de forma inconsciente por el cuello, acariciando el collar que me habían regalado. Había metido la pata, pero suponía que ya no había marcha atrás.
Había arruinado esto, lo había destrozado todo y ahora no sabía qué más hacer a menos que alguien viniera en mi ayuda.
—¿Te encanta? Lo usé cuando me casé con tu padre. Me alegra