Ximena sonrió,
—No es que haya un problema, pero me pregunto por qué, siendo dos desconocidas, eligió mi empresa para algo que una fábrica común podría hacer.
—Fue a través de una recomendación.— Rebeca no fue muy clara al respecto.
Ximena preguntó,
—¿Cuándo necesitaría estas prendas, más o menos?
—Dentro de los próximos treinta días— respondió Rebeca.
Ximena reflexionó por un momento con la mirada baja,
—Treinta días no son un problema.
—Hablemos del precio aproximado— dijo Rebeca sonriendo,