—¿Esa mujer?— preguntó Mariano con el ceño fruncido. —¿Olvidaste quién vino en nuestra ayuda cuando Elena nos amenazó?
—Tú crees que por eso voy a involucrar a toda la familia los Restrepo para ayudar?— Tácio respondió.
—¿Solo eso?— Mariano miraba a Tácio con creciente extrañeza. —¿Realmente eres tan ingrato?
—Nadie me hará involucrarme con los Restrepo,— afirmó Tácio.
—Te lo pregunto por última vez, ¿realmente te quedarás de brazos cruzados?— preguntó Mariano con decepción.
—¡Sí! ¡No me implica