Jacinto respondió honestamente: —No es que me guste, pero, sobre todo, ¡espero que la señorita sea muy feliz! Y el trasfondo del señor Morales, no podemos encontrarlo. Debe ser bastante poderoso, ¡al menos no sería inferior a de Diego! Entonces, él y la señorita también son una pareja adecuada, ¿verdad?
Javier bajó lentamente la cabeza y sonrió, pero su corazón se sentía entristecido.
—¿Una pareja adecuada…?
Jacinto afirmó con fuerza.
—Claro, en estos días, aunque no se presta tanta atención a