Mundo ficciónIniciar sesiónAna
—Cuando por fin obtengas el divorcio, cásate conmigo, Ana —repitió—. Te prometo hacerte la mujer más feliz del mundo. En todo este tiempo que vi cómo te marchitabas día tras día, pensé que todo lo que soñaba a tu lado jamás se cumpliría, pero desde que te vi parada allí afuera, sentí que el alma me volvió al cuerpo y mis esperanzas de una vida a tu lado resurgieron







