Mundo ficciónIniciar sesión—No es posible, tú no puedes estar diciendo eso. Mucho menos sentirlo. —Me negaba a creerlo.
—Ni siquiera sé cómo sucedió, pero lo hago y no tengo miedo de asumirlo y de decirlo, aunque no quieras escuchar esta confesión precisamente de mi boca. Te amo y te necesito como no te imaginas. Añoro todo de ti, de tu cuerpo, de tus labios y el calor que me da tu sonrisa. De esos ojos que dejan ver el alma pura y trasparente que tiene







