Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl salir a la calle, caí en cuenta de que el hotel debía de estar a unas veinte manzanas de allí, por lo que deseché la idea de tomar un taxi para regresar.
Mientras caminaba con millones de ideas en la cabeza, imaginando en cómo Ana habría pasado su cumpleaños, oí los gritos y llantos de un pequeño. De inmediato, busqué el origen del ruido y en un callejón, mis ojos se encontraron con una horrible imagen que







