Mundo ficciónIniciar sesiónLos días pasaban y nada cambiaba entre ambos. Ella por su lado y yo por mi cuenta.
La terapia iba ablandando la coraza que tenía puesta, pero el humor de perros que ya era parte de mí desde el día en que Ana me reveló tenía a alguien más en su vida, aumentaba con el correr de los días.
No toleraba a nadie, no soportaba entablar conversación por más de un minuto con ninguna de las personas que laboraban para m&







