Narrador omnisciente
Diego agotado se recuesta en su cama, la mujer a su lado intenta darle un beso, pero esté la rechaza. Para él lo que acaba de ocurrir no significa más que unas de placer.
Él cuenta las horas para que nazca su hija así podrá volver a tener a Belinda entre sus brazos. Ya ha ganado porque ella deberá ceder a todas sus peticiones y saciar sus más bajos instintos.
—¿Por qué eres así conmigo? —Se queja Verónica —No lo merezco después de todo lo que he hecho por ti
Él ríe fuerte