Mundo ficciónIniciar sesiónEthan no se ha movido de la sala de espera, sentado en la pequeña e incómoda silla, mantiene los codos recargados en las piernas, y su cabeza mirando el piso entre sus pies. Lágrimas traidoras caen en las baldosas sucias del lugar como gotas apenas perceptibles para cualquiera. Al escuchar la puerta abrirse y unos pasos apurados supo que era su hermana y sus padres. Endereza la espalda y al verlos aproximándose cada vez







