Izan
— ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda!— Golpeo la silla del pasajero de adelante, la furia me consume — Todo lo que hicimos para nada — Tengo ganas de acabar con todo.
— Vas a calmarte — La voz tranquila de Dante me centra un poco — Hemos avanzado, ahora está solo, no sé como diablos hiciste para conseguir el acuerdo de confidencialidad, pero lo tienes en jaque, solo es cuestión de tiempo — El auto no se ha movido y por desgracias, tengo a varios periodistas encima.
— Esto va a costarme mi relación