Mundo ficciónIniciar sesiónLeía la carta de vinos en el bar de Pablo, sin prestar mucha atención a esta, pues estaban poniendo una de mis canciones favoritas, y lo cierto es que estaba más ocupada mirando por el rabillo del ojo a Pablo, que atendía a su proveedor de frutos secos, que parecía haberse equivocado con el pedido, y le había traído a mi amigo una variedad de almendras que él no había pedido.
Resopló tan pronto como par







