15- Trampa del destino.
En la mansión imponente de los Taylor, se desató una discusión que resonó por cada esquina y recoveco de aquel lugar,los sirvientes dejaron sus quehaceres para seguir el chisme.
—¡Vuelvan a sus puestos ahora!--Les ordenó mi suegra con una sonrisa de satisfacción.
Mark, con su rostro marcado por la preocupación y los ojos llenos de conflicto, se enfrentó a mí con palabras punzantes y gestos de frustración.
—¡No entiendes, Amira! Mis padres... ¡mis padres simplemente no se acostumbran todavia a