~ELENA~
Los dedos de Alessandro se clavan tan profundamente en mi piel que estoy segura de que me saldrán moretones. Mi pulso retumba en mis oídos, ahogando incluso los susurros de la multitud.
Nico no parpadea. No se mueve. Es una estatua tallada en hielo y rabia, su mandíbula tensa, sus ojos fijos en Alessandro como si ya hubiera elegido la mejor manera de destruirlo.
Y entonces….sonríe.
No es amable. No es juguetona. No es la sonrisa arrogante que usa cuando se burla de mí en casa.
Esta sonr