Riley no pudo evitar soltar una carcajada. “De acuerdo, de acuerdo, no te tocaré...”. Ella entonces vio que alguien se acercaba a ellos desde el comedor. Cuando se giró, se dio cuenta de que Sharon y Sebastian no eran los únicos en la casa. Había otro... ¿hombre? Era un hombre en silla de ruedas. Sin embargo, este hombre tenía un rostro impresionante. ¡Ella nunca había visto un hombre tan guapo!
“Shar, no has sido sincera conmigo. Tienes un hombre en casa...”. Riley se burló de ella mientras mi