Al escuchar las palabras de la mujer, Simon finalmente dejó su bolígrafo y la miró.
Él entrecerró sus ojos de águila para escrudiñarla. Evidentemente, él no creyó nada de lo que ella estaba diciendo. “¿Acabas de decir que Penelope te pidió que vinieras a ayudarme?”.
Penelope no aprobaba su matrimonio con Sharon desde el principio, así que, ¿por qué demonios habría enviado a Xena a ayudar?
No hubo cambios en la expresión de Xena incluso bajo el escrutinio de la mirada aguda de Simon. “Sí. La t