“Hola, primita. Soy tu prima. ¿Por qué eres tan adorable?”. Rue miró a Bonnie con adoración. A ella le dieron unas repentinas ganas de tener una hermana pequeña también.
Sharon había vestido a Bonnie ese día. La bebé tenía puesto un vestido de princesa y, además, tenía una pequeña tiara en la cabeza. Ella parecía la querida princesita de Simon y Sharon.
Bonnie los miró con sus grandes y redondos ojos. Ella estaba sorprendida por la llegada de tantos invitados, por lo que se lanzó a los braz