Fern lo miró a los ojos y no le respondió. En cambio, inclinó la cabeza y lo miró con una expresión de sospecha. Mientras golpeteaba con los dedos la mesa, preguntó con desconcierto: “Primero haces que me quedé en tu casa, después quieres que me una a tu agencia. ¿Qué estás tramando?".
Ambos eran adultos y sabían que el mundo no funcionaba de manera tan sencilla, sobre todo considerando que ambos estaban en la industria del entretenimiento. Nadie le ofrecería tanta ayuda sin esperar nada a camb