Claude miró a Sebastian. Este chico le había dicho a Candace que estaba allí. Candace estaba agarrando un termo que debía de estar lleno de sopa de pollo.
“¿Ya han mejorado tus heridas?”, preguntó Candace mientras le miraba fijamente el brazo.
“Estoy bien. Gracias por preocuparte”, dijo Claude. Él no estaba acostumbrado a que otras personas se preocuparan por él.
Candace sonrió amablemente y dijo: “Perdiste mucha sangre cuando te lastimaste, por eso te preparé un poco de sopa de pollo. Debe