32. CECILIA
Cecilia guardó silencio por un momento mientras escuchaba a la joven, quien no dejaba de insistir y decirle que estaba actuando mal.
—Señora, no le corresponde a usted decidir eso, sino al señor Manuel. Si quiere divorciarse, que lo haga. No es feliz con esa mujer —trataba de convencerla—. Además, esto afectará mucho a su hija. No es justo que no le permita pasar los últimos días de su vida con su madre.
Cecilia la miró en silencio. Sabía que tenía razón en algunas cosas, pero Lianet era el tes