—Hablamos luego —se despidió, y cortó antes de que su voz la delatara.
Cuando la comunicación finalizó, Isabella dejó escapar todo el aire que tenía atrapado. Su corazón latía con una fuerza desbocada y su cuerpo aún hormigueaba en deseo por el contacto de Dereck. Se mordió el labio inferior, sabie