Capítulo 44
Su mano se deslizó desde su cintura, pasando por ese plano vientre aún cubierto por la tela, hasta la curva donde la piel cálida se encontraba con el encaje del corsé. Dereck deslizó un dedo entre el delicioso espacio que se abría entre sus pechos, y una corriente helada y a la vez ardiente recorrió