capítulo 13
Dos días. Han pasado dos días desde que Cristian me hizo suya. Si no fuera porque amanecí adolorida y con vividos recuerdos diría que fue un sueño. Él no me mira ni hablar conmigo, todo es igual que antes, está cumpliendo su promesa de que sería solo una vez.
Ahora está sentado frente a mí en la mesa cenando. No quiero mirarlo, pero todo mi cuerpo está en alerta siempre que él está presente
– mama, papá tengo algo que decirles
Me pasó por la cabeza que podía decirles lo que había pa