39. Tomando aire
Kyle
Corrimos por calles abarrotadas de humanos histéricos al ver mi loba. Birka estaba más que feliz de poder salir finalmente y correr. Sin mencionar que deseaba luchar, pero la orden de Zacarías era correr, lamentablemente correr detrás de la vampira que lo miraba con deseo y que deseaba matar.
Corrimos hasta un descampado, con tanta maleza que parecía parte el bosque, Zacarías se quedo junto a mí y puso su mano en mi lomo, era algo que hacía cada vez que me transformaba en loba.
-¿la tocas?