244. En crisis
Leandro Costich
Suaves caricias, aroma a hogar, mi hogar inundaban la habitación. No tenía idea de donde estaba o como había logrado dormir tanto. Lo último que recordaba era despedirme de Sabrina y mis cachorros, para ir a la manada Crepúsculo con los demás guerreros.
-despierta mi amor-escuchaba decir a Sabrina, quizás aún no partía y aún puedo dormir junto a mi bella compañera un poco más.
-papi, deja de dormir. Abre los ojos-escuche decir a Lisandro y algo no estaba bien de esta situación.