Un final perfecto para continuar.
Poco a poco, después del nacimiento de Julieth, Ethan y Rachel fueron retomando su ritmo habitual de vida, dedicándole más tiempo al trabajo, y escapándose de vez en cuando como siempre, pero sin descuidar a sus hijos.
La boda de Sarah y Marcus, estaba muy cerca, la pareja irradiaba felicidad, aunque Rachel notaba en los ojos de Sarah que la tristeza la embargaba y crecía cada día más, y ella conocía el motivo.
A pesar de todo lo que le hizo pasar su madre y del abandono de su padre, Rachel sen