Sahar
—Hija, debemos quedarnos aquí esta noche, estamos muy agotadas.
—Lo sé madre. —La beso en la frente y le sonrío, realmente se ven cansadas—. Tomen un baño, iré a buscar algo de comer, por ahora estamos bien aquí.
Me coloco la peluca que compramos en la gasolinera que dejamos atrás hace poco y salgo en busca de comida. Estos dos días han sido un torbellino; he tenido que desviarme de la ruta planeada, optando por caminos casi olvidados, esos que apenas existen en los mapas y que el GPS ni s