—Desperté muy cansado, sintiendo unos besos en mi cuello y pecho, sentí unas manos rodas por mi entrepierna, pero ese toque no me provocaba nada más que repulsión, abri mis ojos encontrando una mujer hermosa encima de mí, un cabello azabache que brillaba con la luz del sol, esos ojos rojos y un lunar cerca de su boca el cual hubiera sido tentador en alguna otra ocasión a mí solo me dio rechazo
—Al fin despiertas Alfa, veo que solo tu despertaste, tu “amiguito” no quiere cooperar hoy, no importa