—La felicidad duro poco, Andrews se desvaneció frente a mis ojos, una espada atravesó su pecho, una puñalada dirigida a mí, corrí hacia el Alfa después de partir en dos al que hirió a Andrews, nunca pensé que pudiera tener tanta fuerza dentro de mí —Alfa mírame, por favor voy a sacarte de aquí, solo tienes que ser fuerte
—No te preocupes por mi Ana, dime cof, cof, estás bien ¿No estás herida? debes cuidarte por el bebé, ellos te necesitaran
—Su respiración era agitada, la sangre brotaba de la