79. UNA HERMANA PARA TORTURAR
No deja de ver mi suplicio y de paso torturarme.
SOFIA
—Daniel insiste, me tiene loca, cómo no entiende que no quiero hablar con él.
—¿Tú te haces esa pregunta? Yo me pregunto ¿Cómo es que te volviste tan cobarde? —increpa.
—¿Cobarde? No soy una cobarde, solo soy precavida.
—¿Eso fue lo que te enseñaron las terapias?
Creí que iba a ver a una Sofi que enfrentaría cualquier problema, cualquier temor, como una mujer que pasó por un horror y que a raíz de eso se hizo más fuerte, sin embargo