69. GUARDAR NADA.
Es contar la verdad aunque sufran.
SOFIA.
Llegamos al edificio de mi departamento, entramos al ascensor y subimos a mi piso, caminamos por el pasillo, Naty ya debe haber llegado de la editorial. Papá toca el timbre una, dos veces, se pueden escuchar unos pasos detrás de la puerta y a Naty desde adentro.
—Ya voy, un momento. —Esperamos, luego abre la puerta y . . . Se queda parada ahí sin decir nada, su cara se desfigura y sus ojos se humedecen y lleva las manos a su boca para ahogar su so