Mundo de ficçãoIniciar sessãoPero detrás de las sonrisas profesionales y de aquella conversación llena de interés, Dante advirtió una cosa.
La persona más importante todavía no había aparecido.
La mirada de Dante cayó sobre el reloj que llevaba en la muñeca.
Ya habían pasado treinta minutos.
¿Dónde estaba Julius Morreti?
Sus ojos recorrieron el salón con atención, buscando la posibilidad de







