Sia
Quiero detestarlo, en verdad que lo intento, guardo mi distancia lo mejor que puedo.
En la oficina; si Lloyd pensó que dependería de él para poder culminar con éxito la tarea que me dio, estaba equivocado, quiero respirar y hacerlo por mis propios medios, qué chiste tendría si él me da las respuestas.
En donde si me he rendido, no por completo aún; es en la casa, él sabe muchas cosas que yo no, y no puede ser atribuido a nada más que a mi falta de interés por aprender.
Los dos crecimos