Sia
La ilusión que perseguí estos días, yo creí..., me llevo a cometer uno de los episodios más desafortunados de mi existencia.
Mi estupidez me llevo a pensar, que la forma en que Lloyd me estaba tratando significaba que podíamos llegar a ser una pareja, no de mentiras, porque mi cuerpo, mi mente, así me lo percibían.
Atrás había quedado mi desprecio por él, sola me convencí de que él solo había sido receptor de mi odio, uno mal dirigido y que con los acontecimientos recientes mi corazón la