Ethan
Con la suposición de que Sia estuviera indispuesta, ordené comida, solo debía pasar a recogerla de camino a casa, intente pensar en que otra cosa podría llevarle para hacerla sentir confortable.
Imagine que estaría acostada, la encontré sentada en la sala, comiendo una manzana y con la laptop en las piernas, me acerque por la parte trasera del sofá.
—¿Cómo te sientes? — baje para besarla en la mejilla, pero ella se retiró.
—Bien —respondió.
—No lo parece, ¿sucede algo? —ni se molestó