Mundo ficciónIniciar sesiónLlamé a su puerta, con insistencia, me había costado mucho perder la vigilancia de la seguridad del hotel, y miraba hacia todas partes, con el corazón a mil por hora, temiendo que pudiesen encontrarme antes de poder verle.
La puerta se abrió de par en par y él me miró sorprendido mientras yo sonreía de oreja a oreja. Entré en su habitación mientras él sonreía, para luego agarrarme de la cintura y







