Mundo ficciónIniciar sesiónSin que Antonella se lo esperara Belén la abrazó y por primera vez se permitió llorar ante otra mujer que no era su madre y a la cuál no le había contado nada sobre lo que pasaba en su matrimonio, qué ahora más bien se había convertido en un martirio, un martimonio unido solo por el que dirán de la gente, por los comentarios estúpidos de las personas que ya de por sí hablaban a sus espaldas, era peor seguir casada y ser la estúpida mujer de su casa con ornamenta en la cabeza como un alce.







