Mundo ficciónIniciar sesión39.La boda.
Ese día no solo fui el chófer de las hadas sino también su varita mágica con mi billetera. Ella me hizo recorrer la cuidad. Arrendamos un salón con un jardín precioso que ella mandó a decorar con todas las orquídeas azules que encontrarán. Quería que la alfombra por donde iba a pasar fuera azul. Quería que la. piscina estuviera decorada con flores azules en forma de corazón. Y todo lo quería para mañana en la mañana. El Señor la miró como que eso era imposible y ella sac






