Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlicia.
Lloraba en silencio, limpiando mis lágrimas cada vez que las sentía caer de mis ojos, incapaz de comprender por qué dolía tanto, pues había sido yo la que había decidido no continuar con aquello después de escucharle admitir que estaba enamorado de mí. Seguramente serían las hormonas, estaba a punto de ponerme con la regla, y era algo normal estar algo sensible en aquello







