Capítulo 12. Discusión apasionada.
Alexandra Green
Nunca había estado tan furiosa en mi vida, ¿Qué se creía el fresa ese? ¡Que podía sacarme como un saco de patatas y yo iba a quedarme tranquila! Aunque había sido rescatada por ese arrogante, no significaba que él tuviera que tratarme como si yo fuera una mocosa malcriada.
—¡Suéltame ahora! —exigí.
Me ignoró, lo sentí activar las alarmas del auto y subirme al puesto del copiloto, mientras me ordenaba con tono severo.
—¡Quédate allí! —pronunció dando la vuelta.
Él parecía ig